Para nosotros nuestros pasajeros son nuestra mejor publicidad y al ver que ellos mismos vienen año a año e utilizan nuestro servicios, nos convence que estamos haciendo las cosas bien y que nuestros programas con sus detalles como seguridad, buen trato al cliente, todo incluido, buena comida, incluimos todas las fotos del trip (este grupo se llevó más de 3000 fotos en 12 días), el surfear olas solos, movernos en la camioneta a donde estén mejores las olas, visitas extras como Máncora, La Huaca del Sol y la Luna, el Museo Tumbas Reales de Sipán, nos hacen dar cuenta que vamos por buen camino.
Este grupo conformado por Pablo Fallabrino, Miguel Carransa, Ricardo Salomón y Óscar Morello decidieron esta vez ir directo al norte; y por cosas de tiempo primero llegó Pablo y lo recogimos del aeropuerto de Piura el día 2 por la noche.
Al otro día corrimos Lobitos bueno mediano pues recién empezaba a crecer el mar, al otro día La Piscina en la mañana y Lobitos en la tarde sacaron buenas olas, de ahí se puso grande el mar y corrimos el Hueco, La Frontera y Lobitos, los 2 siguientes días, harta olas, tubos, sol y mar turqueza fueron el desayuno y el almuerzo de la gente, de ahí el 6 fuimos a recoger al aeropuerto de Piura a Ricardo, Gonzalo y Óscar; y se completó el grupo. De ahí decidí que nos despertábamos tempranito para ganar tiempo y surfear solos, el mar bajo un poco y La Piscina al amanecer nos saco muy bien, grande y fue el día de más fotos, por la tarde Lobitos buenazo, al otro día hicimos la misma terapia, este es un surf trip les decía a las 5:15 am, levantenseeee.
Definitivamente fue lo mejor que hicimos, una mañana después de surfear La Piscina tempranito y tomar desayuno, Lobitos estaba bueno y creciendo pero con gente, así que les propuse salir de Lobitos por el camino costero que te lleva a Cabo Blanco, surfear algo solos por ahí y terminar en Máncora, hubo su oposición pero al ver que los muchachos se me iban relajando y se preparaban para cerrar los ojos, grité, alguien va a correr ahorita Lobitos y todos respondieron noooooo, entonces vámonos de aquí que este es un surf trip, se corre de día y se duerme de noche, fue así que enrúmbanos a ver una caletas por el camino a Cabo Blanco, las olas no estaban buenas donde veíamos y para colmo tuvimos una ligera atollada, en ese momento salió la frase “ya ves yo sabía que era mala idea movernos”, la cosa se puso tensa pero salimos rápido de esa arena maldita, al llegar a Panic Point, había una ola, no había nadie y estábamos a punto de decidir entrar cuando vi Cabo Blanco sacando una serie, no había nadie y de pronto otra serie, nos movimos al frente del point y otra serie…
la siguiente serie ya estábamos en el agua gozando de Cabo Blanco como por 3 horas sin parar y solos, hay que decir que no estaba tubo pero las olas eran un ferrocarril de 1.5 metros hasta el muelle en el mejor de los casos, diversión, diversión y diversión, es el resumen de esta tarde de surf, de ahí unas fuente de cebiches en el mismo Cabo Blanco con unas cervecitas y unas sonrisas de oreja a oreja, dice el dicho “ el que no arriesga no gana”, de este surfing no hay fotos pues el fotógrafo, o sea yo, dejé la memoria en la computadora en mi habitación en Lobitos, así que todos al agua, de ahí a Máncora por la ruta playera, compras, fotos, cervecitas y regreso a Lobitos. Al otro día La Piscina y Lobitos on fire, por la noche al ver que el grupo ya estaba entrenadazo y full físico, les propuse ir al otro día a El Hueco por la mañana temprano, algo pasó y los que se despertaron tempranito no pasaron la voz y se metieron a Lobitos, yo me fuí a El Hueco y después de mi primera ola de una sombreada larga desde el point hasta La Frontera les pasé la voz a los traidores que se habían ido a Lobitos cuando el plan era El Hueco y uno a uno fue llegando al point para tener una de las mejores sesiones del trip en cuanto a adrenalina y power, de ahí se fueron 3 primero el día 12 (los llevamos al aeropuerto de Piura) y el 13 se fue Pablo después de correr La Piscina en la mañana y el último cebiche del viaje en Talara. Fue un trip de olas todos los días desde medianas a grandes, sol, buena compañía, buena vibra, buenos vinos y cervecitas heladas y la mejor comida del mundo, que más se puede pedir. |